¿Estás tratando de ahorrar y no puedes porque tienes muchos gastos pequeños? Son los llamados gastos hormiga, porque aislados en sí mismos son insignificantes, pero sumados a lo largo del año pueden constituir un auténtico coladero, ya que son más difíciles de controlar. En este artículo te ayudamos a gestionar estos gastos para que puedas ahorrar más cada mes.
¿Qué son los gastos hormiga?
Los gastos hormiga son pequeñas compras que, a menudo, pasan desapercibidas, pero que, sumadas a lo largo del tiempo, pueden tener un gran impacto en tu presupuesto. Ejemplos comunes incluyen el café diario, snacks, propinas, compras impulsivas y otros pequeños gastos cotidianos.
Identificación de los gastos hormiga
Para controlar los gastos hormiga, primero debes identificarlos. Aquí tienes algunas estrategias:
Métodos y herramientas: Lleva un registro diario de tus gastos, utiliza aplicaciones móviles para monitorear tus finanzas o un cuaderno donde ir anotándolos.
Categorías de gastos: Clasifica tus gastos en categorías como alimentación, ocio, transporte, etc. para ver dónde estás gastando más.
¿Cómo evitar los gastos hormiga?
Reducir los gastos hormiga no significa eliminar todos los pequeños placeres, sino ser más consciente de tus hábitos de gasto. Aquí algunas estrategias:
Control de efectivo: Lleva una cantidad fija de dinero en efectivo para tus gastos diarios. Para imprevistos (de verdad) utiliza la tarjeta de débito o crédito, pero sin abusar de ella. Algunas personas recomiendan llevar un billete grande en la cartera para evitar gastarlo en pequeños caprichos.
Evaluación de gastos rutinarios: Pregúntate si son necesarios todos los gastos que haces de manera rutinaria y casi sin pararte a pensar, como el café, la cervecita después del trabajo o el pincho de media mañana. Evita las compras compulsivas que sean por precios llamativos.
Revisión de tarifas y contratos: Revisa las tarifas que pagas por su servicio por si pudieras pagar menos u optar por una modalidad más económica.
Planificación de compras inteligentes: Una lista de la compra bien planificada puede ayudarte a evitar caprichos y productos innecesarios. Haz una lista antes de ir al supermercado y respétala para evitar gastos impulsivos.
Sigue estos tips para reducir los gastos hormiga
1. Revisa tus gastos mensuales y clasifícalos según su importancia. Identifica aquellos que son verdaderamente esenciales y aquellos que podrían ser sacrificados, y elimina o reduce aquellos gastos que no aportan un valor significativo a tu vida.
2. Considera compartir ciertos gastos con amigos o familiares. Desde membresías de servicios en línea hasta compras al por mayor, compartir los costos puede ser beneficioso para todos los involucrados y reducir la carga financiera individual.
3. Revisa y cancela las suscripciones mensuales que no les estés sacando tanto provecho como pensabas. ¿Realmente necesitas todas esas plataformas de streaming o revistas digitales?
4. Configura transferencias automáticas a tu cuenta de ahorro cada vez que recibas tu salario. Esto asegurará que ahorres antes de que los gastos hormiga tengan la oportunidad de aparecer.
5. Guarda tu tarjeta de crédito y utiliza efectivo para tus gastos diarios, especialmente aquellos propensos a convertirse en gastos hormiga. La sensación física de entregar dinero puede hacer que pienses dos veces antes de hacer gastos innecesarios.