Conceptos financieros esenciales para emprendedores

Si estás comenzando tu propio emprendimiento y aún estás un poco perdido con ciertos conceptos económicos, debes saber que este tipo de dudas es perfectamente normal. Sin embargo, la capacitación es fundamental para poder alcanzar tus objetivos más rápidamente.

Por eso, y como sabemos que emprender es un proceso al que le debes brindar tiempo y dedicación, en este artículo hemos recopilado la definición de algunos conceptos financieros básicos para emprendedores que seguramente necesitarás para avanzar con tu negocio. ¡Comencemos!

Activo

El activo, para explicarlo de forma sencilla, es un recurso con valor que alguien posee (en este caso una empresa) con la intención de que genere un beneficio futuro (sea económico o no). En contabilidad, representa todos los bienes y derechos de una empresa, adquiridos en el pasado y con los que se espera obtener beneficios futuros. Todos los activos tienen el potencial de traer dinero a la empresa, ya sea mediante su uso, su venta o su intercambio.

Pasivo

Un pasivo es lo contrario a un activo. El pasivo, desde el punto de vista contable, representa las deudas y obligaciones con las que una empresa financia su actividad y le sirve para pagar sus activos. Son aquellas posesiones que te obligan a gastar dinero de forma recurrente o puntual y que no te generan ingresos.

Un ejemplo de ello es el préstamo con una entidad financiera. Al adquirir ese préstamo, estamos obligados a pagar el principal y los intereses al proveedor. Podemos hablar también de prácticamente cualquier tipo de propiedad: un coche, una vivienda, o los juguetes de tus hijos. Son pasivos porque no lo más probable es que no te generen beneficios por sí mismos, sino que te obliguen a incurrir en gastos.

Margen bruto

Seguramente muchos lo conocen como margen de beneficio. Lo más común es calcularlo como un porcentaje sobre las ventas. Sencillamente, el margen bruto es el beneficio directo que obtiene una empresa por un bien o servicio, es decir, la diferencia entre el precio de venta de un producto y su coste de producción. Este margen siempre se calcula sin descontar los gastos de personal, ni generales ni los impuestos. Sirve para darnos cuenta de si un negocio es rentable, ya que si el margen bruto es negativo el resto de los costes serán imposibles de cubrir.

Coste de oportunidad

El coste de oportunidad es un concepto relativamente sencillo, es el coste de la alternativa a la que renunciamos cuando tomamos una determinada decisión, incluyendo los beneficios que podríamos haber obtenido de haber escogido la opción alternativa. Por lo tanto, son aquellos recursos que dejamos de percibir o que representan un coste por el hecho de no haber elegido la mejor alternativa posible, cuando se tienen unos recursos limitados (generalmente dinero y tiempo).

Riesgo y gestión del riesgo

El riesgo es uno de los conceptos claves en el mundo de las finanzas, porque, en gran medida, es lo que determina que haya beneficios. Por ejemplo, en el caso de ser propietario de una vivienda que podamos poner en alquiler, esta se convierte en un activo. Sin embargo, cuando compras esa vivienda, asumes un riesgo, como por ejemplo que la zona en la que está ubicada pierda valor y ese alquiler pase a valer menos. El riesgo es una constante en el mundo empresarial y en el mundo de las finanzas en general. Como existen estos riesgos es necesario que haya una buena gestión de los mismos. Si te interesa este tema te invitamos a informarte más sobre el mismo, porque hay muchísimas estrategias de gestión y control del riesgo y no podríamos incluirlas todas en este artículo.

Retorno de la inversión

También conocido como el ROI, el retorno de la inversión es un indicador que permite evaluar la rentabilidad de una inversión en base al capital destinado y al beneficio que se ha obtenido. En el mundo del emprendimiento, también es el tiempo que tarda un emprendedor en recuperar su inversión inicial. Aquí es importante calcular el retorno cuando se afronta la compra de cualquier activo para la empresa. De esta manera podemos ver si a futuro nos saldrá a cuenta haber realizado esta inversión.

Margen de contribución

Cuanto mayor es el margen de contribución, mayor es la ganancia de la empresa. Este término es la diferencia entre lo que nos cuesta producir un producto o servicio y el precio al que lo ponemos a la venta. Ya hemos mencionado el margen bruto y aunque ambos márgenes pueden parecer muy similares son dos indicadores de rentabilidad complementarios por su distinto alcance. El margen de contribución contempla sólo los gastos variables, pero, eso sí, todos (no sólo los de producción). Por otro lado, el bruto se refiere únicamente a los procesos industriales, incluyendo lo que se conoce como coste completo, que incluye los costes directos, variables y fijos de fabricación de un producto. Tener claras las diferencias entre estos conceptos nos será de gran ayuda a la hora de tomar decisiones financieras.

Apalancamiento

El apalancamiento es una estrategia utilizada para aumentar las ganancias de una inversión. Este tipo de estrategia consiste en usar créditos, costes fijos u otras herramientas de inversión para permitir multiplicar la rentabilidad final de esa inversión, ya sea positiva o negativamente. Tener un mayor grado de apalancamiento implica mayores riesgos. Así que, aunque se pueden aumentar mucho las ganancias, hacer uso de esta estrategia también puede hacernos aumentar considerablemente las pérdidas.

Punto de equilibrio

También conocido popularmente por su nombre en inglés: break-even point. Se trata del momento en que tu startup llega a un equilibrio en el que los costes igualan a los ingresos totales, un momento de beneficio cero, pero también pérdidas cero. Llegado este punto, el siguiente paso es convertir a tu empresa en rentable generando beneficios. Calcular el punto de equilibrio es una de las maneras más sencillas de averiguar si tu startup es viable, ya que sabrás los gastos que tendrás y las ventas que necesitas realizar para cubrirlos. Será esencial contar con un plan económico a medio y largo plazo que nos ayude a alcanzar este punto de equilibrio y una proyección de mantenerlo y superarlo, generando así beneficios.

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