Crecer es sinónimo de aprender cosas nuevas. Para los adolescentes, las lecciones de vida pueden ir desde las amistades a las finanzas y más allá. Si bien las relaciones van y vienen, el conocimiento sobre finanzas puede ser la clave para un futuro financiero más feliz, incluido evitar las trampas de las deudas incobrables, desarrollar la confianza financiera y alcanzar la independencia.
Tenemos siete consejos que pueden ser de gran utilidad para que sus hijos adolescentes logren el bienestar financiero.
Gastar con cuidado: Ahorrar es importante, pero también lo es gastar dinero. Anime a su hijo adolescente a evitar la terapia de las compras (es decir, irse de compras para subirse el ánimo) y a considerar cada compra cuidadosamente.
Construir y controlar el crédito: Los adolescentes comienzan a construir un historial de crédito en el momento en que obtienen sus primeras tarjetas de débito y crédito. Siempre y cuando nunca dejen de hacer un pago y controlen cuidadosamente cada gasto, con el tiempo podrán ver mejorar su calificación crediticia. Anime a su hijo adolescente a no tener saldo impago en sus tarjetas de crédito para evitar cargos por intereses y la posibilidad de informes de crédito negativos.
Monitorear las deudas: Los adolescentes deberían programar una hora o fecha determinada para iniciar sesión y revisar sus cuentas de tarjetas de crédito, tarjetas de débito y/o préstamos para comprender y administrar mejor sus gastos mensuales.
Elaborar un presupuesto: Aun cuando los adolescentes no tienen que pagar una hipoteca o facturas de servicios públicos, necesitan un presupuesto. El objetivo es aprender a evitar gastar más de lo que ganan en el trabajo o con su mesada. Si hacen un presupuesto ahora, los adolescentes entenderán con mayor facilidad cómo elaborar un presupuesto familiar cuando sean independientes.
Planificar para el futuro: Como todo el mundo, los adolescentes sueñan y se ilusionan con el futuro. Esos sueños pueden incluir ir a la universidad, mudarse fuera de la casa de sus padres o comprar su primer carro. Aliente a su hijo adolescente a empezar a ahorrar para ese futuro con depósitos regulares en una cuenta de ahorros específica.
Comunicarse con la familia: Una de las mejores maneras de que los adolescentes aprendan a administrar el dinero es observando a los adultos. Si es posible, comparta con su hijo adolescente el presupuesto familiar, incluido cuánto gasta y ahorra cada mes.
Aprender sobre las deudas buenas y malas: Cuando una persona necesita un vehículo nuevo o usado para ir a la escuela o al trabajo, un préstamo para automóvil puede ser una buena deuda. Pero comprar un coche que no es asequible o gastar todo el límite de una tarjeta de crédito en ropa o aparatos electrónicos, puede considerarse una mala deuda. Una deuda es generalmente buena cuando es necesaria y asequible. Cuando provoca estrés y afecta al crédito en general, suele ser una mala deuda. Conocer la diferencia puede ayudar a un adolescente a evitar años de angustia y dificultades financieras.

